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  1. El cardenal Cañizares habla sobre Cataluña y dice que no se puede ser secesionista y buen católico
    El cardenal Antonio Cañizares ha sido el protagonista de la portada del diario La Razón de este domingo debido a su extensa entrevista en la que ha hablado, entre otros temas, con gran claridad sobre la situación de Cataluña y el papel que está desempeñando la Iglesia en esta crisis.

    El arzobispo de Valencia y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española hace también autocrítica sobre la poca claridad que se ha podido desprender del órgano de los obispos con respecto a  Cataluña. “Podríamos haber sido más evidentes acudiendo simplemente al Magisterio de los propios obispos. Siempre nos hemos referido a los nacionalismos. Con esos antecedentes deberíamos haber sido más claros”, responde Cañizares.

    El purpurado valenciano defiende la Constitución como garante de la convivencia en España y recalca que es lo que los obispos siempre han defendido. De este modo, explica que el cardenal presidente (Blázquez), en su discurso de apertura, apelaba a la Constitución. Es la postura oficial de la Iglesia”.

    "Un tema muy actual"
    Pero además, agrega, “deberíamos entrar más a fondo en el tema de la unidad de España, del valor moral de la unidad de España. El problema de los nacionalismos no es exclusivo de nuestro país. Está Italia con el norte, en Francia con Córcega, en Alemania con Baviera, en Bélgica con Flandes, en Reino Unido con Escocia… Es un tema muy actual”.

    Por esto mismo, Cañizares asegura que “sería muy oportuno que en estos momentos se hiciese una calificación de la no legitimidad del secesionismo en países democráticos. Es lo que el Papa está diciendo. A veces se acude al Papa para otras cosas y no para esto”.

    El obispo Novell, "confundido"
    En la entrevista también fue preguntado por el obispo de Solsona, Xavier Novell, el único prelado catalán que se ha salido de la línea del resto de pastores de la región y que acudió a votar en el referéndum ilegal tras hacer campaña a favor de la secesión.

    “No valoro a compañeros míos ni a personas en concreto. Simplemente digo que está confundido. El amor a Cataluña no se demuestra diciendo cosas que no corresponden a la verdad. Yo amo mucho a Cataluña. Desde pequeño mi padre me inculcó el amor a Cataluña. Tergiversar la verdad histórica es no querer a Cataluña”, responde Cañizares.

    El papel que debe tener la Iglesia
    Del mismo modo, añade que le “dolió” y le “dolerá siempre” la utilización que se hizo de algunas iglesias en Cataluña para esconder urnas del referéndum ilegal.

    Para el arzobispo de Valencia, la postura que debe tener la Iglesia frente a los que quieren romper España es “la reconciliación, la verdad, la defensa del bien común. Éste no es sólo Cataluña, es el resto de España que acompaña a Cataluña en el gran proyecto que es España”.

    ¿Se puede ser independentista y un buen católico? Ante esta pregunta el cardenal lo tiene claro. “En el caso de la secesión, no. Lo digo cuando se trata de países democráticos: no se puede ser católico en Italia y defender el secesionismo. San Juan Pablo II decía: ‘la unidad de Italia no se toca, es un bien moral’”.

    El 'católico' Junqueras
    También valoró el catolicismo de Oriol Junqueras, el vicepresidente catalán cesado, líder de ERC y actualmente en prisión, del que se hacen eco todos los medios de comunicación.

    “La enseñanza de la Iglesia es clara. Ni el señor Junqueras ni nadie puede decir que el secesionismo se apoya en la Iglesia. Cuando se genera odio, una violencia que no es simplemente violencia física sino agresión al contrario, eso no es ser cristiano. El independentismo ha suscitado odios que no existían. La Iglesia trabajará siempre por la unidad, la convivencia, la concordia, el bien común de todos los afectados. ¿Quiénes son los afectados? Toda España, no solamente Cataluña. Es la doctrina de la Iglesia. ¿Qué estamos viviendo? Que Cataluña se rompe. Ahora en Navidad, algunas familias que tradicionalmente se han juntado no lo pueden hacer. Y otras, si se juntan, es para hablar del tiempo, no para hacerlo de los problemas que afectan a todos. Hay división. Hay que acabar con ella”, responde.

    https://religionenlibertad.com/cardenal-canizares-habla-sobre-cataluna-dice-que--60782.htm
  2. Primer seminario Redemptoris Mater en la Argentina
    El viernes 17 de noviembre el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, firmó el decreto por el que se autoriza la erección en la arquidiócesis de Corrientes del Seminario Mayor Arquidiocesano, Internacional y Misionero “Redemptoris Mater”. Esta casa de formación de sacerdotes es la primera en la Argentina inspirada por el ideal catequético y en consonancia con el programa propuesto por el Camino Neocatecumenal.

    El acto formal de lectura y firma del decreto, se desarrolló en la sede arzobispal correntina, encabezado por monseñor Stanovnik y con la presencia del arzobispo emérito, monseñor Domingo Salvador Castagna; y el vicario general de la arquidiócesis, monseñor José Billordo.

    Asistieron también miembros del equipo responsable del Camino Neocatecumenal en la Argentina y en Corrientes: Pilar Antelo Pérez, Javier Suárez Suárez, el padre Gerardo Ruiz Palacios, Cecilia Colautti, Padre Hugo Martín Cabrera Aramayo, rector del Seminario Redemptoris Mater en esta arquidiócesis; los presbíteros correntinos José Eduardo Vidal y Raúl Alberto Alcorta; el rector del seminario interdiocesano La Encarnación, presbítero Germán Ernesto Vallejos; y los sacerdotes formadores presbíteros Roberto Daniel Báez y Javier Alejandro Romero.

    Además estuvieron los jóvenes seminaristas pertenecientes al Camino Neocatecumenal, Jorge Hernado Torres Castilla, Leonardo Henrique Guedes, Jesús Israel Luna Soza, José Nahuel Ramírez Segovia, Agustín Manuel Lamela y Joaquín Wolf.

    El seminario Redemptoris Mater se regirá de acuerdo con su estatuto y su regla de vida, y al igual que otras casas de formación sacerdotal presentes en varias diócesis del mundo, dependerá del arzobispo local. En este ámbito los jóvenes recibirán la enseñanza teológica y la formación sacerdotal y en conjunto transitarán el itinerario de iniciación a la vida cristiana que guía el Camino Neocatecumenal.

    Lo que caracteriza a estos seminarios es su naturaleza de internacionalidad, preparando a futuros presbíteros dispuestos a anunciar el Evangelio a todos los hombres de buena voluntad y que movidos por un celo misionero, una vez finalizada su etapa académica, estarán disponibles y podrán ser enviados por el Obispo local, en misión al mundo entero, en orden a la nueva evangelización.+
  3. La "prudente" vida de los misioneros españoles en Birmania

    El papa Francisco celebró en Rangún una misa ante cerca 150.000 personas en la que elogió la ayuda que da la Iglesia católica y sobre todo los misioneros, también españoles, quienes explican que tienen que vivir con "prudencia" al no ser considerados "oficiales".

    En la misa en la explanada del Estadio Kyaikkasan, entre los católicos llegados de Birmania y también de otros países limítrofes también había cientos de religiosos y algunos misioneros.

    Personas, como recordó Francisco en su homilía, que "incluso con medios muy limitados, anuncian el Evangelio a otras minorías tribales, sin forzar ni coaccionar, sino siempre invitando y acogiendo".

    Carlos es un joven español; se encuentra sentado en una zona cercana al altar con algunos amigos y otros misioneros como él del movimiento Camino Neocatecumenal y lleva dos años en Birmania.

    No quiere dar más detalles de su vida, porque como explica a Efe, tiene que llevar su labor "con prudencia", pues "no hay un visado para misioneros y tenemos que llevar nuestro trabajo un poco a escondidas".

    Asegura que la Iglesia católica esta informada de la presencia de todos ellos, a los que el cardenal arzobispo de Rangún, Charles Maung Bo, conoce y apoya, pero reitera que, aunque la situación no es como en China o Vietnam, si es necesario "prudencia y respeto". "Mejor prudencia, pues no somos oficiales, pero confío en que en breve este país abrirá las puertas a los misioneros extranjeros para poder seguir trabajando", añadió.

    Carlos se ocupa de "dar catequesis a los adultos y ayudar en todo lo que se pueda en la comunidad" y asegura que ha sido acogido muy bien en el país. En otro lugar reservado a los religiosos también se encuentra otro misionero que lleva siete años en el país y que también prefiere quedar en anonimato.

    El problema -explica- es que en el país aunque hay una total libertad de culto no está permitido el "proselitismo" y por tanto los misioneros no pueden expresar libremente su misión y suelen identificarse como profesores o traductores.

    A pesar de que los fieles católicos no llegan a los 650.000, respecto a los 52 millones de habitantes de Birmania, la Iglesia católica crece en presencia en Birmania.

    "Hasta el 2014 teníamos un encuentro en el que solíamos juntarnos miembros de unas 9 o 10 Congregaciones diferentes, pero en estos últimos años ha habido un aumento. En la Conferencia de religiosos de Myanmar hay registradas un total de 13 Congregaciones masculinas y 28 Congregaciones femeninas", explica.

    Su trabajo consiste en la formación de jóvenes, pero también "en visitar a gente enferma y mayor"."Ayudamos en pueblos de la montaña llevándoles ropa de invierno que nos donan personas y amigos con fábricas textiles en el país", detalla.

    "Desde el año pasado, por petición de la gente del barrio donde vivimos, comenzamos a enseñar inglés a los niños y nos gustaría seguir haciéndolo también en otras materias escolares, sobre todo para aquellos que no tienen recursos económicos", agrega.

    Pero siempre deben ocultar su verdadero origen de misioneros."Actuamos simplemente como personas cristianas comprometidas que ofrecen un servicio desinteresado a cualquier necesitado sin distinción de raza o religión. En el barrio somos Soyama (profesores) que ayudan a los niños", explica.

    Según Obras Misioneras Pontificias Españolas, la Iglesia católica ha enviado 5 misioneros españoles, que se suman a los enviados por movimientos y otras asociaciones católicos.

    Según los datos difundidos en diciembre de 2016 por la Conferencia Episcopal de Birmania, los católicos son 675.000, hay 939 sacerdotes diocesanos y religiosos, 1.398 religiosos (hombres y mujeres) y 2.695 catequistas. EFE - Cristina Cabrejas.

  4. El cardenal Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española, presidirá la Clausura del Año Jubilar

    El cardenal Ricardo Blázquez, obispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, presidirá la Solemne Clausura del Año Jubilar de la Vera Cruz de Caravaca que tendrá lugar el domingo 7 de enero. La presencia del purpurado fue confirmada ayer por el obispo de la diócesis de Cartagena, monseñor José Manuel Lorca, que estos días participa en la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española en Madrid, a la hermana mayor de la Cofradía de la Vera Cruz de Caravaca, Elisa Giménez-Girón.

    El Cardenal Blázquez es Presidente de la CEE desde marzo de 2014, tras ser reelegido para el cargo el 14 de marzo de 2017. Ya había sido Presidente de la CEE durante el trienio 2005-2008 y Vicepresidente durante el trienio 2008-2014.

    Con anterioridad ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (1988-1993) y de Liturgia (1990-1993; Presidente de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (1993-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2002-2005).

    Es Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca desde noviembre de 2015, cargo que ya había desempeñado de 2000 a 2005. Creado Cardenal por el Papa Francisco en el Consistorio ordinario público para la creación de nuevos cardenales el 14 de febrero de 2015, asignándole el Título de Santa Maria en Vallicella.

    Entre los cargos desempeñados en la Santa Sede, es miembro de la congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (29 de marzo de 2014); miembro de la congregación para la Doctrina de la Fe y del consejo pontificio de la Cultura (13 de abril de 2015); miembro de la congregación para las Iglesias Orientales (27 de junio de 2015); miembro de la administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (8 de enero de 2016), y miembro de la congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (28 de octubre de 2016).

    Bodas de Oro sacerdotales

    Nació en Villanueva del Campillo (Ávila) el 13 de abril de 1942. Realizó sus estudios en los seminarios Menor y Mayor de Ávila (1955-1967) y fue ordenado presbítero el 18 de febrero de 1967. Obtuvo el doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1967-1972) y también estudió en universidades alemanas.

    Tras cursar sus estudios en Roma regresó a su diócesis de origen, Ávila, donde fue, entre 1972 y 1976, Secretario del Instituto Teológico Abulense. En el año 1974 comenzó la docencia en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde fue, hasta 1988, Profesor de la Facultad de Teología y Decano de esa misma Facultad entre 1978 y 1981.

    El 8 de abril de 1988 fue nombrado obispo auxiliar de Santiago de Compostela, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de mayo del mismo año. El 26 de mayo de 1992 fue designado obispo de Palencia y el 8 de septiembre de 1995 obispo de Bilbao. El 13 de marzo de 2010 se hizo público su nombramiento como arzobispo de Valladolid. Tomó posesión de la diócesis el 17 de abril del mismo año.

    http://soydecaravaca.laverdad.es/actualidad/cardenal-ricardo-blazquez-20171124075100-nt.html

  5. "He nacido para, con Jesús, llevar almas al cielo", Javier Conesa Carrillo

    La parroquia de San Pedro de Espinardo acogerá el sábado la ordenación sacerdotal de Javier, a las 11:00 horas, presidida por el Obispo de Cartagena.

    Javier Conesa Carrillo será ordenado sacerdote en su parroquia, San Pedro, de la pedanía murciana de Espinardo, este sábado 15 de julio, a las 11:00 horas, en una celebración que estará presidida por el Obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes.

    Javier nació el 3 de enero de 1988, junto a su hermano mellizo, los menores de 6 hermanos. “Desde pequeño tenía el deseo de ayudar a las personas a encontrar a Dios y de contar lo que me transmitían mis padres; recuerdo que todas las palabras que escuchaba sobre Dios se me guardaban íntegramente en el corazón e intentaba vivirlas en lo secreto con Dios”, relata el joven. En la adolescencia entró en el Camino Neocatecumenal donde siguió su vida de fe y, como cualquier joven, sus anhelos giraban en torno a los amigos, divertirse y conocer a alguna chica. Y así ocurrió, a los 18 años inició una relación que duró dos años y medio, “pero en el fondo de mi corazón sentía el deseo de un amor más grande, de abrazar al mundo entero”.

    “Poco a poco Dios fue llevándome a su intimidad”, con esas palabras cuenta Javier Conesa cómo comenzó su vocación. “Fue en una peregrinación a Lourdes y a Loreto, en el rezo diario del Rosario donde se me despertó un deseo más grande, una llamada a algo distinto de lo que estaba viviendo, algo más que no sabía descubrir, pero que mi corazón buscaba con ansia”.

    Fue entonces, cuando empezó a hacer Ejercicios Espirituales de San Ignacio y a retirarse muy a menudo en silencio. Un día, en una tanda de ejercicios de ocho días, le pidió a Dios una respuesta y, al tercer día, el 2 de abril de 2008, sitió la llamada: “me decía ‘Javi, si quieres, esto que estás viviendo te lo regalo para siempre, quiero que estés conmigo siempre’. Sentía que se me abría una puerta nueva, que Dios me proponía seguirle más de cerca, ser de sus íntimos”.

    Al finalizar los ejercicios, su vida había cambiado, había descubierto que había sido llamado, pero aún no sabía a qué. Durante todo ese año su vocación se fue confirmando y decidió hacer una experiencia para ver dónde lo quería el Señor. Primero fue a los Carmelitas, con quienes estuvo diez días, pero sentía que necesitaba una vida más austera, silenciosa y contemplativa. Después fue a Francia, a los Hermanos de Belén, una orden contemplativa, con quienes estuvo un mes, pero sintió “un deseo fuerte de que otros descubrieran a Dios en la intimidad, en la oración, en el silencio –cuenta el diácono–. Sentí que mi vocación era llevar almas a Jesús, a su intimidad”.

    Tras estas experiencias, se dedicó por completo a terminar la carrera (Ciencias Medioamientales), sin olvidar esa llamada a la que buscaba dar respuesta. En verano hizo una experiencia en Oviedo con la comunidad de San Juan, que respondía a sus dos inquietudes: una vida de oración y una vida apostólica. Pero Javier seguía sin encontrar su sitio, lo que le hizo plantearse el ser laico consagrado y comenzó a estudiar Teología. Pero tampoco era esa su vocación, por lo que hizo una nueva experiencia con los Esclavos de la Eucaristía y María Virgen.

    Fue ahí donde sintió, por primera vez, la llamada al sacerdocio. Habló con el rector del Seminario y empezó el preseminario. Y poco a poco fue descubriendo, como él mismo cuenta, que “el sacerdocio podría ser la vocación que Dios había pensado para mí, para servirle y amarle”.

    “Cuando entré en el Seminario lo hice sin saber si era mi sitio. Entré porque Dios me dio pistas suficientes para entrar, pero no me confirmó nada. Y cuando entré dije: ‘yo dejo mi voluntad en la puerta y que sea lo que Dios quiera. Si no quiere que este sea mi sitio me sacará y, si no, me irá confirmando’”. Dudas y fragilidades que han desaparecido por su confianza plena en el Señor: “Cuando iba a ser ordenado diácono el rector del Seminario me preguntó que por qué pensaba yo que debía ser ordenado diácono y yo le respondí: ‘para mí lo importante no es que yo me vea, sino que la iglesia lo vea’. Al final te vas dando cuenta de que no es tu vocación, sino la vocación de Él en ti”.

    Estos cuatro años de Seminario han sido para él, “cada día una prueba y una nueva llamada”. En el primer curso, al llegar el verano, Javier hizo unos ejercicios espirituales donde volvió a sentir la llamada a la vida contemplativa, y esto le hizo dudar de si había elegido bien el camino. Pero finalmente llegó a una conclusión: “No son dos llamadas contradictorias, pues el Señor me llama a ser monje por dentro y también pastor”. Por ello durante estos años ha trabajo por integrar la vida contemplativa en la vida activa, “ser sacerdote contemplativo”. Javier tiene claro que su sitio es el sacerdocio, pero viviendo esa condición desde la contemplación: “Los cinco años de vuelta por monasterios y vida religiosa me hicieron entender cómo Dios quería que fuese sacerdote: contemplativo, amigo del silencio, pobre, arraigado en la verdad, desde María, eucarístico y cercano a los más pequeños y sufridos”.

    Son muchas las enseñanzas y reflexiones que se lleva de estos años de formación en el Seminario San Fulgencio de Murcia, pero sin duda, la experiencia que más le ha ayudado en todo este tiempo ha sido el contacto con los enfermos, lo que le hace reafirmarse en su vocación y tener un objetivo muy claro en su vida: “Mi vida no es para algo, es para alguien”. Ha marcado su vida y su vocación el estar con enfermos de SIDA con las Misioneras de la Caridad y el cuidado de ancianos pobres y enfermos en el Cottolengo en Albacete, “donde sentí de una forma nueva la presencia de Dios en el que sufre, y que él me esperaba ahí para ser consolado y para consolarme”. Uno de los días que Javier fue al hospital a dar la comunión a los enfermos, una mujer le miró y le dijo “Javi, para esto has nacido, para ayudarme a ir al cielo”. Una experiencia  que selló su vocación: “he nacido para, con Jesús, llevar almas al cielo”. Este joven diácono tiene claro que los enfermos y la oración son para él los dos pilares de su vocación. “Dios me grita en medio del mundo que lo visite”, asegura.

    El sábado, en su ordenación, dará unos recordatorios de la misma con una frase de Santa Madre Teresa de Calcuta, que le ha acompañado durante todo el tiempo de Seminario: “Mantén la alegría de amar a Jesús en tu corazón y comparte esta alegría con todos con los que te encuentres”. El domingo 16 de julio, a las 11:00 horas, celebrará su primera misa de acción de gracias en su parroquia, San Pedro de Espinardo.

  6. EUROPA

    Es para celebrar que la reunión en Berlín, entre el recién elegido presidente francés, Emmanuel Macron, y la veterana Ángela Merkel haya encontrado tanto eco. Ambos han anunciado una “hoja de ruta” para Europa, comprometiéndose a impulsar la Unión Europea. Resulta algo verdaderamente positivo en nuestra época, muy distinto a lo que dejaba traslucir la filósofa María Zambrano cuando dijo en 1945:”Imposible que un europeo hable hoy sobre Europa sin que resulte una especie de confesión y hasta un llanto. Tratando de encontrar la esencia de eso que llamamos Europa, buscaremos también el principio de su posible resurrección.”

    Europa es un ámbito geográfico y, también, una entidad histórica y una comunidad de cultura. El proceso histórico de la Europa unificada comenzó en los años cuarenta del pasado siglo y no podía ser emprendido mas que por medio de la reconciliación entre Francia y Alemania. Entre los políticos franceses no había, después de la guerra, un hombre que conociera Alemania tan bien como Robert Schuman, y pocos que tuvieran una visión tan clara de los imperativos de futuro.   Robert Schuman y Konrad Adenauer se entrevistaron en agosto de 1949 en Coblenza. Ambos eran conocidos por su integridad moral. A estas dos figuras se les unió una tercera de iguales características: Alcide de Gasperi, jefe del gobierno italiano.

    El 9 de mayo de 1950, Robert Schuman, entonces ministro de Asuntos Exteriores de Francia, invita solemnemente a las naciones democráticas europeas a que se asocien libremente con el propósito de edificar juntas una “comunidad de destino” sin precedentes en la Historia. Seis países responden a la llamada. Este día se abre un capítulo nuevo en la historia de Europa, nace la Europa Comunitaria. El francés Robert Schuman y el alemán Konrad Adenauer tienen abiertos procesos de beatificación por parte de la Iglesia Católica. Ambos tienen un itinerario personal y público en total coherencia, es decir, fueron cristianos en ejercicio.

     

    Dentro de la gran familia humana, Europa se distingue en que está formada por democracias parlamentarias. Viene bien recordar que la democracia griega negaba la igualdad de todos los hombres, se aplicaba a una élite de nacimiento. La democracia moderna reconoce la igualdad de naturaleza de todos los hombres, hijos de un mismo Dios, rescatados por Cristo, sin distinción de raza, de clase, de profesión, etc. El cristianismo ha llevado a que todos reconozcan la dignidad del trabajo humano y la primacía de los valores interiores que son los que ennoblecen al ser humano. Estas son las raíces cristianas de Europa y reconocer esto lo exige la memoria histórica.

     

    La bandera de Europa es, como todos sabemos, de color azul con una corona de doce estrellas. ¿Conocemos su origen? En 1950, el Consejo de Europa convocó un concurso para diseñar su bandera común. El artista Arsene Heitz, de Estrasburgo, fue el autor de la bandera que resultó elegida. En aquellos momentos, él estaba leyendo la historia de las apariciones de la Virgen en la Rue du Bac, de París. La Virgen se mostró a la francesa Catherine Labouré, Hija de la Caridad, en 1830.  Es la imagen conocida como la Medalla Milagrosa. En el reverso de dicha medalla aparece una corona de doce estrellas. Por otra parte, en el Apocalipsis se lee: “En esto apareció un gran prodigio en el cielo, una mujer vestida de sol y la luna debajo de sus pies, y en su cabeza, una corona de doce estrellas.”

     

    Arsene Heitz contó, años después,  que se sintió inspirado a utilizar los símbolos de la corona de doce estrellas y el fondo azul, con los que se representa el misterio de la Inmaculada Concepción. Y lo que es verdaderamente llamativo es que la bandera fuese aprobada por el Consejo de Europa el 8 de diciembre de 1955, día en que se celebra la Inmaculada Concepción.

     

    Por cierto, una sugerencia para los que viajen a París, ciudad maravillosa: hagan un hueco y diríjanse a la Rue du Bac, 140. Comprobarán cómo, sin ruido, se producen oleadas continuas de peregrinos, diariamente, y provenientes de distintos lugares del mundo. Esto sucede desde hace casi dos siglos. Y ya que hablo de este tema, añadiré algunos datos, quizá poco difundidos. La vidente de Lourdes, Bernadette Soubirous, llevaba al cuello la Medalla Milagrosa en 1858 y dijo: “La Señora de la gruta se me ha aparecido tal como está representada en la Medalla Milagrosa”. La invocación grabada en dicha medalla: “Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”, difundida por todo el mundo, suscitó el gran movimiento de fe que condujo al Papa Pío lX, en 1854, a definir el dogma de la Inmaculada Concepción. Cuatro años después, en 1858, la aparición de la Virgen en Lourdes, confirmaba de manera inesperada la definición de Roma ya que aparecieron unas palabras claramente en la gruta: “Yo soy la Inmaculada Concepción.”

     

    En todas las apariciones de la Virgen hay mensajes muy concretos para todo el pueblo. Hay personas que los aceptan, otras que los rechazan y quienes no quieren saber nada. Ahora que Europa está invadida por un consumismo manipulador, por un individualismo insolidario y por nacionalismos que originaron guerras fratricidas en el siglo XX y, en medio de una civilización que se considera muy avanzada en derechos humanos, es quizá conveniente abrirse, siquiera un poco, a la espiritualidad para que cada ser humano sea elevado de la pura instintividad a su plenitud como persona. Son del Papa Francisco estas palabras:”¿Qué te ha sucedido, Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad?” Lo dijo en presencia de los líderes europeos al recoger el premio Carlomagno que ellos le habían otorgado.

  7. Ver y Creer:

    Desde que se ingresa al “Palacio de Paz y Reconciliación”, un edificio en forma de pirámide de concreto, acero, granito y cristal, de 62 metros de altura, se percibe una extraña sensación de encontrarse en un lugar que fue edificado para ser sede de algún acontecimiento que se verá cumplido en un futuro no distante.


    El gran lobby es de color negro, totalmente negro, y el auditorio, de 1,500 asientos, es de color rojo, totalmente rojo. Las escaleras del lobby, que son varias, están conformadas por trece escalones cada una.


    La cúspide de cristal alberga el sitio más significativo del edificio, una enorme mesa redonda con un gran espacio abierto al centro que comunica la luz que entra desde el vértice y que llega a los niveles medios de la pirámide, como si se hubiese planeado que los personajes que allí se reúnen, iluminados por el sol, con sus decisiones iluminarán, a su vez, a los niveles inferiores. El acceso a la cúspide es mediante escaleras, todas también de trece escalones cada una.


    Este edificio se encuentra en Kazajistán, una república de Asia Central que comparte fronteras con Kirguistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Rusia y China. Es el noveno país más grande del mundo, se declaró independiente de la Unión Soviética en 1991 y quien fue su líder durante la dictadura soviética como Secretario General del Partido Comunista, pasó a ser también su Presidente, Nursultán Nazarbáyev, quien aunque se nombra a sí mismo “el Primer Presidente de la Democracia” es realidad un Dictador. La pirámide se edificó en Astana, una ciudad totalmente nueva que no existía antes de 1997, cuando la capital dejó de ser Almati para trasladarse a Astana, la nueva capital con un nuevo nombre en una ciudad totalmente nueva en su trazo, avenidas y edificios.


    ¿Quiénes se reúnen en la pirámide? ¿Por qué y para qué? El antecedente proviene de septiembre de 2003 cuando Kazajistán fue sede del Congreso de Dirigentes de Religiones Mundiales y Tradicionales. Tras el evento, el gobierno kazajo decidió que se repitiera el congreso cada tres años y para ello edificó la pirámide a manera de sede permanente de encuentro de todas las religiones del mundo bajo el argumento de llegar a la comprensión religiosa, renunciar a la violencia y promover la fe y la igualdad. Eso es lo que se ha dicho, sin embargo, todo evidencia que se trata de unificar las religiones en una sola religión mundial, cosa que forzosamente implicaría la eliminación de los rituales de cada una de ellas, la descristianización del cristianismo, en su caso, y la supresión del sacrificio eucarístico en la Iglesia Católica.


    ¿Cuándo nos hemos enterado del contenido de las reuniones que allí tienen lugar desde 2003? ¿Cuándo hemos conocido alguna declaración emanada de ese “Congreso de Dirigentes de Religiones Mundiales y Tradicionales” y de ese “Palacio de Paz y Reconciliación”? ¿Cuándo hemos visto algún logro alcanzado en el respeto a la Libertad Religiosa o en el cese de la persecución contra cristianos en Oriente? Nunca, nada.


    ¿Sabemos de la existencia de un líder elegido de entre estos “dirigentes”? No. Entonces, es de esperarse que la mesa está puesta para un líder que algún día llegará a ocupar su “sede” tras manifestarse con gran poder, constituirse en dirigente mundial de varias naciones y máximo líder espiritual de esa única religión desacralizada. A este líder, en las profecías bíblicas se le llama “Impío”, “Hombre sin ley”, “Bestia” y, en las epístolas de san Juan, de la manera más conocida: “Anticristo”.


    La pirámide alberga también

  8. La misión que apasiona a un joven sacerdote: "Que quienes abandonaron la Iglesia se encuentren con el Señor"
    David Rizo nació el año 1981 en un pequeño pueblo de Andalucía (España) de singular nombre: “Los Palacios y Villafranca”, cuyos orígenes se remontan a la época romana donde el poblado acogía a los viajeros que transitaban entre Hispalis (actual Sevilla) y el puerto de Gades (Cádiz).
     
     A la fecha, con 35 años de edad, David es párroco y tiene a su cuidado a poco más de 3.500 almas de las parroquias Nuestra Señora del Socorro (de Badolatosa) y Nuestra Señora de la Fuensanta (de Corcoya).
     
    La inquietud religiosa de David Rizo se despertó pronto, gracias a su familia, profundamente cristiana”, perteneciente al Camino Neocatecumenal. Así lo informa esta semana el portal de la Arquidiócesis de Sevilla que ha publicado su testimonio... Esta educación en la fe, las oraciones en familia y el testimonio de dos “sacerdotes santos y felices”, D. Francisco García y D. Diego Pérez, dieron sus frutos y David, a los 35 años, acaba de ordenarse sacerdote.
     
    En su proceso de encuentro con Dios hay un día que recuerda como “el mejor de mi vida, una experiencia maravillosa que me ha confirmado el amor profundo que Dios tiene por mí”. Asegura que ese día revivió la primera vez que entró en el Seminario y le hicieron entrega de una cruz grabada con la frase: «Sé fiel». “A partir de ese momento he procurado hacerlo en mi pobreza, con mis pecados, mis fallos y mis miedos, pero consciente de que el Señor es quien lleva adelante mi vocación. Y ha sido Dios quien ha mantenido su fidelidad conmigo, hasta hacer de mí un sacerdote, de forma que, a través de mi pobre persona, los hombres puedan alcanzar la salvación. Es algo increíble”, confiesa emocionado.
     

     
    Ante su reciente nombramiento como párroco de Badolatosa y Corcoya asegura sentir una “enorme alegría, pero también una gran responsabilidad” y reconoce que es ahora cuando debe “dar gratis, lo que gratis he recibido”.
     
    Pero ser sacerdote hoy no es fácil, hay que vivir disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, aunque David reconoce que su mayor reto “es lograr que quienes han abandonado la Iglesia se encuentren con el Señor y vuelvan. Esto sólo es posible con la gracia de Dios y a través del testimonio personal. Para ello es fundamental que Dios me ayude a mantenerme fiel a mis promesas sacerdotales, viviendo en obediencia, castidad y pobreza y teniendo como pilares las armas del cristiano: el ayuno, la oración y la caridad”.
     
    Unas “armas”, dice, que no pesan, que no restan libertad, sino que la suman, y que este palaciego invita a usar a todos aquellos que sientan la llamada del Señor, porque “Él no quita nada y lo da todo”.

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